En la sexualidad existen diversos gustos. Cada individuo puede tener un comportamiento diferente en cuanto a su excitación. Sin embargo, existe una filia que es sumamente común entre la población, y esta es la pigofilia. La pigofilia consiste en la excitación sexual proveniente deber o tocar nalgas ajenas.
La palabra “pigofilia” proviene de pigos (nalgas) y filia (amor a). Los expertos afirman que las nalgas indican la forma y tamaño de la pelvis, lo cual tiene relación directa con la capacidad de reproducción.
Desde la antigüedad, las nalgas tanto femeninas como masculinas ha sido un gran objeto de deseo. El trasero de una mujer ha representado fertilidad y belleza, y las caderas y nalgas grandes en las féminas son consideradas un importante factor de belleza.
En el caso de los hombres, aunque las nalgas masculinas también suelen ser codiciadas por las mujeres, es el público gay donde el trasero de los hombres es erotizado con mayor fuerza. Esto se debe a que gran parte de la sexualidad de los hombres gira en torno a la penetración anal, razón por la cual el trasero masculino es fuertemente erotizado por su proximidad al ano y a los genitales.
Sin duda alguna, la pigofilia es una de las filias más comunes. Después de todo, ¿cuántos no se sienten atraídos por un buen trasero?
Con información de IdeasQueAyudan.
Foto: El Confidencial.