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Entrenamiento de fuerza podría reducir el riesgo de diabetes en la obesidad

Por: Europa Press - Fecha: 2019-03-23 09:08:00 Etiquetas: investigación / ejercicios / obesidad / diabetes

Un estudio reveló que el entrenamiento de fuerza durante un corto periodo, menos de lo que sería suficiente para cambiar la composición de la grasa corporal en humanos, fue suficiente para reducir la acumulación de grasa hepática y mejorar la regulación de la glucosa en sangre en ratones obesos, incluso sin pérdida general de peso corporal.

Los hallazgos se publicaron en la revista científica Journal of Endocrinology y sugieren que el entrenamiento de fuerza puede ser una estrategia rápida y eficaz para reducir el riesgo de enfermedad del hígado graso y la diabetes en personas obesas. 

El 94 por ciento de las personas obesas son diagnosticadas con enfermedad del hígado graso no alcohólico, lo que conduce a la inflamación en este órgano y afecta su capacidad para regular la glucosa en la sangre. Esto eleva el riesgo de diabetes tipo 2 y sus complicaciones graves asociadas, incluyendo daño a los nervios y riñones.

Aunque el aumento de la actividad física es un método ampliamente aceptado para mejorar la salud y ayudar a perder peso, los beneficios relativos de tipos, duraciones e intensidades de las actividades físicas aún están bajo debate. 

Parte de la investigación se ha centrado en los beneficios del ejercicio aeróbico que quema energía, a menudo descuidando los beneficios potenciales de la fuerza de construcción muscular y el entrenamiento de resistencia.

En este estudio, Leandro Pereira de Moura y sus colegas de la Facultad de Ciencias Aplicadas de la Universidad de Campinas en Brasil, investigaron los efectos del ejercicio basado en la fuerza sobre la acumulación de grasa hepática, la regulación de la glucosa en sangre y los marcadores de inflamación en ratones obesos. 

Los roedores obesos realizaron entrenamiento de fuerza durante un corto periodo, cuyo equivalente en humanos no sería suficiente para cambiar su composición de grasa corporal.

Después de este entrenamiento a corto plazo, los animales tenían menos hígados grasos, reducción de los niveles de marcadores inflamatorios y mejoras en la regulación de la glucosa en sangre, a pesar de que no había cambios en su peso corporal total.

Pereira de Moura y sus colegas ahora planean investigar los mecanismos que subyacen a estos hallazgos, identificar cómo pueden maximizarse y ayudar a diseñar una guía real para las personas obesas.